Lo confieso, me rendí. Tantas decepciones amorosas me hicieron colocarme en la esquina neutral del cuadrilátero de boxeo que es la vida y allí voy a recibir la cuenta de protección un buen tiempo. No aguanto tanto golpe de conseguir a personas que no me quieren, no me llenan el alma y algunas que no me satisfacen y no saben innovar, no les gusta crecer, cambiar y variar en lo sagrado ni en lo íntimo.

Mientras no busque ni consiga pareja, igual seguiré excitándome, llenándome de ganas y tendré que liberarlas. Y eso me indica que debo innovar o seré lo mismo que no recibo: una persona aburrida.

Pero como sí puedo decidir por y para mí, optaré que para mi intimidad compraré discretamente por vía internet una variedad de juguetes sexuales xxx para jugar con mi imaginación y mi cuerpo. En total sincronía sacaré de mi ser el stress y los orgasmos me alivianarán para enfrentar las demás cosas de la vida de lo más light, sin stress, con la satisfacción de que en cada ocasión innové con juguetes distintos e imaginando situaciones y gente diferente.

Y cuando llegue alguien a mi vida que esté en la misma sintonía, jugar en la cama o en toda situación de vida, será la forma de ganarle la pelea a la soledad y a las decepciones.